Mónica Manderlay fue la primera diseñadora que visité en el Fitting Room. Tiene una clara inspiración en la América de los años 50. La verdad es que fue una agradable sorpresa la que me lleve al ver todos sus diseños.
Ya ves que Manderlay tiene un notable toque vintage. Si te va el vintage, cuando vengas a Bilbao no dudes en pasarte por su tienda en la Plaza Nueva. Todavía no he estado, pero no me lo pienso perder. De hecho, llevaré la cámara de fotos para que puedas ver lo mismo que yo desde donde estés.
Definitivamente, me quedo con el vestido blanco con flores negras de encima de la cama. ¿Cuántas veces he buscado vestidos que tuvieran vuelo? Parece que he encontrado el mío, por lo menos, ya sé quién me puede hacer uno y de lo más auténtico.




Te dejo con un texto que a Mónica le encanta, por cierto, lo escribió ella misma. Vamos a ver qué significado le encuentras tú.
Mónica Manderlay: La moda antes de Zapruder:
Más allá de la fascinación retro, de las tendencias y de la nostalgia, hay épocas que con el tiempo superan a la propia Historia y quedan grabadas a fuego en el inconsciente colectivo. El recuerdo acaba convirtiéndolas en arquetipos estéticos de belleza que se reelaboran y se estilizan una y otra vez, generación tras generación, de forma obsesiva. Y así, todo el mundo acaba teniendo recuerdos de algo que nunca ha existido. No es tan extraño.
Por ejemplo, si pronunciamos las palabras mágicas “Norteamérica, años 50”, automáticamente se abre en nuestras mentes uno de esos portales hacia la dimensión desconocida. Aparecen imágenes cargadas de un diseño extremo. En esas imágenes todo tiene que lucir al máximo. Todo es espléndido y hermoso. Todo brilla y es liviano. Tanto, que es fácil sentir la corriente soterrada de bajas pasiones que corre por debajo de vestidos de vuelo perfecto y patrones milimétricos. El grito ahogado en la sonrisa recatada.
Al parecer fue breve y al parecer no ocurrió hace tanto tiempo, pero tal y como lo recordamos bien podríamos estar hablando de un universo paralelo. Un universo siniestramente parecido al nuestro pero más encantador y cómo en una buena historia de ciencia-ficción, por ello más peligroso.
Después, Abraham Zapruder rodó un magnicidio en 8 mm, las puertas de la dimensión desconocida se cerraron de golpe y la gente empezó a recordar las cosas a su manera, no necesariamente cómo ocurrieron.










junio 12th, 2009 en 9:55
Fantástica! No sabía que tenía tienda en la Plaza Nueva!! Gracias por avisar, en cuanto pueda me tengo que pasar por allí!!
Besos,
junio 14th, 2009 en 9:04
yo vi su desfile cuando se organizo lode Modorrra y me precio una pasada, hace cosas chulisimas, tengo pdte visitarla al Casco Viejo
junio 15th, 2009 en 20:49
Hola!
Muchas gracias por vuestras palabras, no sabéis la ilusión que me hace!
Sólo una puntualización. El texto lleva por título: “Mónica Manderlay: La moda antes de Zapruder” y lo escribí yo.
Muchas gracias, y espero vuestras visitas en Manderlay.
Un abrazo.
junio 15th, 2009 en 20:50
Ah, bueno , ya puestos… mi tienda está en la Plaza Nueva 11, 1ª planta.
Suelo estar por las mañanas de 11 a 14 y tardes de 17 a 20.
Gracias otra vez.
junio 19th, 2009 en 15:35
eres una excelente diseñadora espero que sigas asi porque Dios te va a seguir ayudando. Quisiera hablar contigo porque me fascina el diseño de la alta costura, estoy fascinada con tus diseño chao besos para ty cuidate un choorroo monica
junio 20th, 2009 en 18:15
lindo trabajo !
junio 20th, 2009 en 23:45
el traje es bellisimo, espectacular, mi gran sueño es poder lucir este modelo de vestido algun dia. felicitaciones, maritza desde venezuela. exitos a todos los genios de la moda, porque para mi son eso ” UN GENIO” , DIOS LES BENDIGA.