Cambio de vida

Llevo muchos años en la enseñanza, y nunca hubiera pensado que tomaría una decisión así, un cambio de vida tan drástico: dejar la tiza y colgarme de un ordenador para contarte todos los días mis reflexiones sobre la moda. Cualquiera me diría que no es para tanto y que no sea exagerada. Pero para mi es mucho. De todas formas, nunca cerraré las puertas a la posibilidad de volver a la enseñanza. Eso está ahí.
Puede que este cambio que pretendo dar a mi vida no me llene o no me haga feliz. Pero creo que tengo que intentarlo y ser valiente.
Siempre he pensado que la enseñanza era lo mío, pero quizá me equivoqué. Prefiero no pensar en equivocación, eso suena muy mal. Y da mucha pena. De todas formas la escuela de hoy en día no es aquella con la que soñé. Y nada de lo que yo esperaba queda ya en las aulas. No hay ganas de nada y así no se puede. Los jóvenes y niños, como desgraciadamente tienen el respaldo de sus padres, se creen superiores a ti. No tienen ningún respeto. Desgraciadamente hay chavales maravillosos, pero los petardos son los que manejan la clase. Y son de los que te acuerdas cuando llegas a casa.

De todas formas lo peor está por venir y yo no me quiero quedar a verlo. ¡Qué gracia! Parece que esté hablando de la crisis económica que nos avecina, y que según algunos economistas lo peor está por llegar. Te aseguro que nadie quiere quedarse a verlo, pero parece que no va a haber otro remedio. Yo estoy intentado buscar una alternativa a mi vida. Quiero algo nuevo, diferente, y no una lucha continua con unos niños que juegan a ser mayores. Pero para lo que ellos es un juego, para mi es una forma de vida, un poco más complicada cada día.
Puedes pensar que soy una cobarde o que no tengo ganas de luchar. Y seguramente sea verdad, pero lo cierto es que estoy contenta y esperanzada. Aunque es inevitable sentir pena cuando miro hacia atrás, y recuerdo de esos alumnos que me han hecho feliz y me han dado fuerza para seguir adelante cada día.
Cuando era profesora, aparte de mis libros y exámenes, ¿en qué invertía mi tiempo libre? ¿qué es lo que más me gustaba y me interesaba? La moda y, aunque suene superficial, es cierto. Así que bastante animada por mi marido -si no, no hubiera sido posible este proyecto-, aquí me tienes. Estoy dispuesta a colarme en tu ordenador y contarte todo lo que voy viendo y me parece interesante de ese mundillo que es la moda, y que tanto nos gusta.

Me gustaría que tuvieras preguntas o cualquier tipo de comentario para mí. Estaré deseando ayudarte..

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