Una noche out

Poco a poco nos vamos acostumbrando a la vida aquí y a quedar para cenar cada vez que salimos. Ni que hubiera salido mucho… pero aquí lo de quedar para todar algo sin más no se lleva. Se queda para cenar, y si no tienes hambre te aguantes y cenas. El caso es que el otro día tuvimos una cenita,  y aproveché para sacarme unas fotos.

Cuesta elegir qué ponerse cuando no se sabe bien a dónde se va, ni cómo va a ser la gente con la que te vas a encontrar, pero bueno, se hace lo que se puede. Siempre me gustan los vestidos, y éste casualidad me lo compré en un Zara de Barcelona antes de venir para aquí. 

Como había hecho un día fresco, no me atreví a salir con sandalias. Me puse estas botitas de Clarks y así, también, restarle seriedad al vestido. Por miedo al frío de la noche también me metí una camiseta por dentro del vestido que no me di cuenta que se marcaba tanto hasta que vi las fotos. Qué rabia me dan esas cosas… Total que me confundí por completo, ya que donde cenamos hacía un calor insoportable y hubiera estado mucho mejor sin camiseta y con sandalias. De hecho, me quité la camiseta en cuanto pude y me la metí en la chaqueta. Supongo que habrá que ir aprendiendo.La imagen de la ciudad desde mi casa es espectacular -como podéis ver justo detrás de mí-.

La parka de Scotch & Soda que tanto me puse el invierno pasado que esta temporada me seguirá acompañando. No sé si será cosa mía, pero me encanta cómo queda con todo.
Creo que últimamente ya os había comentado que me había cogido unos kilitos y, la verdad es que la vida por aquí no me estaba ayudando mucho. Así que  a partir de hoy, lunes, me pongo a dieta. Qué rollo, ¿verdad? Pero es más rollo estar como una morcilla cuando te pones tus pantalones, así que tengo que recuperar mi peso ya. Ya os iré contando cómo voy.La verdad es que lo pasamos muy bien, pero como os digo tengo que seguir aprendiendo ya que por no llevar el DNI o pasaporte conmigo no pude entrar a ningún bar después de la cena.  Menos mal que la cena se alargó bastante y lo pasamos genial, si no me hubiera dado muchísima pena tenerme que volver a casa después del restaurante.

¿Os podéis creer que sea necesaria la identificación para entrar a cualquier garito? Una ya tiene una edad para que le pidan identificación, ¿no os parece?

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