Halloween

El día de Halloween ha sido todo un acontecimiento en nuestra casa. Con un niño de cuatro años en casa era imposible librarme de toda la parafernalia y de hacerlo bien, claro. Así que había que decorar la casa y tener todo preparado para el gran día. Los americanos se vuelven locos estas fechas. No es día de fiesta así que hay que ir a trabajar, pero mucha gente va disfrazada incluso a su trabajo, lo que, por cierto, se hace bastante raro, jejeje… El año que viene me disfrazaré desde la mañana. La verdad es que a pesar de lo macabro de la fiesta…me he reído un montón.

Los murciélagos y las calabazas han sido los protagonistas de nuestra casa durante estos días.Y, ¿qué os parece el guardian de nuestra puerta? Os puedo asegurar que me ha dado más de un susto esa cosa tan fea.

En principio pensé en disfrazar sólo a los niños, pero a última hora me di cuenta de que mi marido y yo no podíamos ser los únicos sin disfrazar. Así que la familia al completo salimos de casa en casa a pedir caramelos –trick or treating-. La verdad es que mis hijos no entendían muy bien cómo nos daban caramelos en cada puerta, aunque os puedo asegurar que no protestaban. Felices de la vida iban llenando sus bolsas, así que al de un rato le cogieron el gustillo a lo de tocar el timbre por todas partes. Parecía como si lo hubieran hecho durante toda su vida -que rápido se acostumbra uno a lo bueno-.

Las decoraciones de algunas casas son increíbles. Estoy segura de que hay una especie de competición entre vecinos a ver quien decora mejor la casa.

Una experiencia nueva y divertida. Nunca está demás vivir las cosas en primera persona.

¡Happy Halloween!

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *