Cómo pasar el invierno con dignidad

No seré yo quien os quite la ilusión de los últimos días de verano, pero que el invierno está llamando a la puerta es una realidad. Lo odio. Odio el invierno con todas mis fuerzas.

Las medias y bufandas pueden ser, bien usadas, nuestras mejores aliadas en invierno

Cada año acabo harta no solo del frío sino de todo lo que ello conlleva. Dolor de manos, de orejas, acarrear con mucho peso debido a la cantidad de ropa que llevamos, mojarnos con la lluvia y que te cale los huesos y no poder entrar en calor nunca… ¡Dios, es horrible! Por eso, a través de mi experiencia, os voy a dar unos trucos para pasarlo lo mejor posible en el invierno.

Lo importante para el invierno no es simplemente estar calentita, sino también estar cómodas, que nuestra ropa nos permita hacer todo lo que queramos. Bien utilizada, la ropa de invierno puede ser una de las cosas más confortables del mundo. Allá vamos:

1. Abrigos: estoy cansada de llevar un abrigo super pesado y de cargar con él cuando entro a cualquier establecimiento. Por eso propongo que este invierno os hagáis con un abrigo muy flexible, que se adapte a vuestro cuerpo y que no os haga sentiros acartonadas, que os deje libertad de movimiento y, sobre todo, que no pese. Llevar abrigo pero que no se note. Yo este año ya he echado el ojo a unas cuantas rebecas de punto gordo, con borrego y capucha, que puestas junto a una sudadera boyfriend dan el toque de calor más trendy, todo en talla L.

Elegir abrigos ligeros y combinarlos con sudaderas y jerséis gordos es la mejor opción para no perder movilidad

2. Jeans. Nos empeñamos en llevar pantalones vaqueros todo el tiempo, como prenda mágica. “El mejor invento”, dicen. ¡Todo eso es mentira! Cuando llevo más de dos días seguidos unos jeans, por muy perfectos que sean, me siento muy incómoda. Sin rígidos, duros, no te permiten moverte con soltura, aprietan y, lo peor de todo, ¡son ultra fríos! Yo digo: mallas. Unos buenos leggings bien gordotes, unas medias con forro polar, leotardos… son múltiples las opciones que nos permiten sentirnos tan a gusto como si aun estuviéramos en la cama ( y nos olvidamos del trauma que supone pasar del calor de las sábanas al frío vaquero, qué pereza).

Los leggings con pelo en su interior nos harán olvidarnos de los fríos vaqueros para siempre

3. Pañuelos y bufandas. Sí, juntos. A través de la cabeza y del cuello -además de por los pies- es por donde más frío coge el cuerpo. Si tienes alguna de estas partes fría, no habrá forma de entrar en calor. Por eso, en invierno yo siempre voy doblemente protegida.  En sitios cerrados voy con pañuelo pero cuando salgo a la calle pongo sobre él una bufanda bien tupida y kilométrica de punto. También aconsejo usar el típico chal o pashmina que compras para una boda y que nunca usas. Puestos en el cuello a modo bufanda puede dar muchas opciones ¡y todas calentitas!

Abrigar el cuello es muy importante para mantener el calor corporal y evitar coger enfiramientos

Estos son mis consejos para este invierno, ¿cuáles son los vuestros?

Feliz vuelta al cole.

A.Z.

Alba

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