5 razones para hacer ejercicio en la naturaleza

Motivos para salir a hacer ejercicio en el campo
Hacer ejercicio en el campo incluso con frío: ¿por qué no? (Imagen de ForestWander).

Aunque en determinadas épocas del año sea más frecuente “sufrir” lluvias, frío y mal tiempo en general, siempre va a haber buenos motivos para hacer ejercicio en la naturaleza. Te proponemos reflexionar sobre algunos:

Hacer ejercicio en la naturaleza: un reto y una satisfacción

  1. Si te gusta la bici y disfrutas con las salidas al campo en verano, ¿por qué no mantener la motivación cuando las circunstancias climáticas no son tan favorables? El calor no será tan molesto, por lo que sudarás menos y te agobiará menos el casco. Esto se aplica también a otras prácticas: si corres, es muy probable que no necesites gorra y que los pies suden menos, lo que puede reducir el riesgo de ampollas.
  2. Nuevos paisajes, nuevas vistas. Da igual lo mucho que te conozcas un lugar en las épocas de verano: en otoño se volverá un espectáculo de color por los cambios en las hojas, y en invierno podrías llegar a encontrar nieve en muchas zonas. La belleza del paisaje te inspirará para seguir haciendo tus rutas de senderismo, tus entrenamientos running de montaña o tus paseos en bici. ¡Pero ten cuidado! Recuerda que no debes confiarte en exceso en la nieve: salid en pareja o en grupo, llevad las baterías de los móviles bien cargadas, no olvidéis vuestros equipos especiales para nieve y/o imprevistos y, ante la duda, ¡no entréis en zonas con nieve o hielo!
  3. Entrena tu cuerpo a fondo. Es muy positivo cambiar de vez en cuando las condiciones del entrenamiento para que tu cuerpo se haga más fuerte. Así que ya sabes: ¡sacúdete la pereza y sal a pasar un poco de frío!
  4. Recuerda que probablemente estarías peor en la ciudad. ¿Levantarse pronto un domingo para ir a la sierra? Piensa en los maravillosos paisajes: sería peor tener que madrugar para dar unas vueltas a la manzana con las deportivas puestas, siguiendo la rutina de todos los días.
  5. Aire puro y desconexión. Si sales de tu ciudad conseguirás olvidarte del estrés durante unas horas y también respirarás mejor al alejarte de los núcleos de contaminación que sufres día a día.

Y tú, ¿sales a hacer ejercicio en la naturaleza incluso cuando hace frío?

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