
Así es como define José Miró su propuesta para la primavera-verano 2010:
Con el título de «New New York» reivindico la esencia de la Gran Manzana, la trabajo y la sitúo en las calles de Manhattan. Nombres tan emblemáticos como la Quinta Avenida o Bryant Park se convierten en el escenario de mi colección, en la que la costura se convierte en el hilo conductor de la historia. De esta manera la puesta en escena une las formas europeas de la costura con el ambiente neoyorquino para alumbrar una fémina contemporánea y global. Un tándem sugerente que ve la luz en una colección donde estos dos términos se unen de una manera renovada y nueva sin perder ni olvidar los códigos anteriores.
El trabajo crece entre tejidos de seda y algodón, donde los tonos configuran múltiples matices de texturas. El colorido se diversifica para crear piezas que evocan la técnica de la cerámica Rakú, en la que nada es igual, pero donde todo tiene una identidad común. Con el método artesanal de aire oriental como premisa conformo una praxis de trabajo en la que la innovación tecnológica se fusiona con las artes más antiguas para concebir una nueva manera de construcción de patrones y estampados vanguardistas.

Las técnicas de bordado artesanal cobran importancia para convertirlas en el motivo central de cada una de las piezas de la colección, para convertirlas en prendas llenas de identidad. Las formas se edifican elevando las líneas de anteriores colecciones en las que las formas geométricas siguen siendo protagonistas absolutas de los patrones. Complejos en su ejecución, pero a la vez sencillos de llevar, los modelos de mi colección unen estos dos conceptos, aparentemente antagónicos, que conviven en mis prendas de forma natural para proclamar que el lujo sencillo es la clave de la nueva silueta de mujer del siglo XXI.
Foto: vogue.es








